DEFENDER LA NATURALEZA
LA GRAN MENTIRA DE LA CONSERVACION EN ESPAÑA
La mayoría de la gente ignora lo que realmente está pasando en España con la conservación de las especies. La manipulación informativa por parte de un gobierno que se considera muy amante de la biodivesidad se encarga de mantener engañada a la población.
En España han muerto envenenadas alrededor de 63.000 aves rapaces en los últimos 15 años. La presión del colectivo de cazadores sobre algunos ayuntamientos es de tal envergadura, que éstos al final ceden y autorizan salvajadas como la caza a contrapasa, etc. Además, los cazadores son responsables de muchos envenenamientos, convirtiéndose en la segunda causa del declive de muchas especies, después de la destrucción del hábitat.
¿Cómo es posible que sólo un 8 por ciento de las IBA (Areas Importantes Para las Aves), cumplen con las condiciones mínimas de conservación? ¿Cómo es posible que en este país un 30 por ciento de las aves ligadas a los medios agrícolas estén en declive, especialmente desde que entró en vigor la PAC (Plan Agrario Comunitario)? ¿Y qué ocurre realmente con las aves ligadas a las zonas áridas, en donde muchas están en peligro de extinción? Pues sencillamente cabe pensar que conservación y desarrollo son incompatibles. Se debería decir la verdad a la población para que ésta tomara de verdad conciencia del problema e hiciera presión ante el actual gobierno neoliberalista, si es que tomamos en serio la conservación en España.
Tantos los gobiernos anteriores como los actuales prefieren contentar a la población con falsas promesas o realidades a medias, como lo ocurrido con Las Tablas de Daimiel. Señores, no se puede satisfacer a todo el mundo, mientras la conservación real sigue siendo una asignatura pendiente. Quienes nos preocupamos de verdad sobre el trágico destino de nuestra fauna somos una minoría, mientras que la gran mayoría de la gente sigue siendo, como diría Noan Chomsky, el “rebaño desconcertado”. Esta situación es una auténtica vergüenza sin visos de ser reversible.
Evidentemente el gobierno ha tenido siempre, pero hoy más que nunca, otras prioridades que no son precisamente los temas ecológicos o de conservación de la biodiversidad, como quedó demostrado en la conferencia de Copenhague; la crisis económica –que será larga- acabará definitivamente con las pocas especies que aún malviven en nuestros medios; la ambición desmesurada de muchos personajes –causantes de esta crisis-, acabarán formando una sociedad de mendigos prestos a recoger las migajas del capitalismo salvaje y esa fauna que tanto amamos volverá a ser el blanco de los señoritos que imparten la justicia en el país. Les tendría que caer la cara de vergüenza a aquellos que posan ante unos trofeos obtenidos con ese esfuerzo “asesino” de animales, sólo por simple diversión. Volveremos a los tiempos de la más odiosa persecución a las aves rapaces. En realidad ya lo hacen a través del veneno.
Hay que decir aquí que la historia nos juzgará por lo que habremos hecho con nuestra fauna; las generaciones futuras se avergonzarán de pertenecer al reino animal. Será muy triste contemplar un mundo en silencio, en que solamente se oirá la voz de los poderosos, que hacen y deshacen a su antojo, a pesar de ser elegidos “democráticamente”. Será la voz del dinero, como ha sido siempre.
LA TIERRA Y EL HOMBRE
Hoy se cumplen 30 años de la trágica muerte de Félix Rodríguez de la Fuente en la inmensa y fría Alaska. La Tierra que tanto amó acabó por llevárselo para siempre, como nos ocurrirá al final a todos. ¿Pero sirvió realmente para algo su sacrificio?
Desde hace ya mucho tiempo se viene practicando por parte de los gobiernos mundiales un auténtico terrorismo medioambiental. Han sido muchas las voces, como la de Félix, que se han alzado con toda su vehemencia en contra de la destrucción de nuestra Madre Tierra, pero el hombre sigue su inexorable camino hacia su fatal desenlace.
Algunos ejemplos de lo que está pasando: hemos multiplicado por 100 el ritmo de extinción de todas las especies conocidas, con lo cual más de cien especies desaparecen diariamente sobre la faz de la tierra; los bosques han sido reducidos a la mitad de lo que eran hace 500 años; los mares han sido esquilmados en muchas de las especies de consumo humano (los japoneses son un buen ejemplo); los 10 ríos más importantes de la tierra están contaminados, y qué no diríamos de los de menor importancia (¿cuántas personas tienen en su entorno verdaderas cloacas?); el aire que respiramos, sobre todo en las grandes ciudades, es la causa de más de 10.000 muertes al año, como ocurre, por poner un ejemplo en Barcelona o Madrid.
Si analizamos el triste panorama que el hombre ha provocado sobre la Tierra, las conclusiones tienen que ser forzosamente pesimistas. ¿Por qué se ha llegado a tal extremo? Creo que casi todo el mundo lo sabe, pero nadie hace nada por remediar el problema, y a la cabeza de los responsables de tal situación están los políticos, los cazadores de animales sin escrúpulos y también los cazadores de fortunas, los capitalistas salvajes, los constructores, los armadores de barcos piratas, los comerciantes de armas, los banqueros estigmatizados por el poder y los falsos medioambientalistas-ecologistas. Pero sobre todos los demás van a la cabeza quienes predican un falso desarrollo social y económico sin tener en cuenta el daño que infieren a nuestra Madre Tierra. Está claro que no hay recursos para todos, y esta es en parte la razón de que muchos gobiernos se dedican a la rapiña, hundiendo cada vez más en la miseria a la mayoría de la población mundial.
La situación referida anteriormente seguirá empeorando, a no ser que finalmente ocurra un milagro: que se efectúe entre la población mundial un reparto efectivo de la riqueza. Todos sabemos que esto es tan sólo una utopía, y que el hombre prefiere seguir engañándose a sí mismo con falsas promesas que jamás solucionarán el problema global.
Pero quizá poca gente se habrá dado cuenta de que las generaciones futuras puede que tengan que partir de cero, pues con el ritmo de devastación que estamos llevando, es falso creer que les vamos a dejar algo que de verdad merezca la pena. Y no será para ellas ningún consuelo pensar que fue inevitable. Y todo ello siempre y cuando para entonces no hayamos desaparecido todos de este Planeta Azul, que se irá volviendo cada vez más gris-ocre.
Hay razones para creer que estamos en el camino de no retorno. Hemos estado demasiado tiempo devastando el planeta. ¿Por qué creer que esto tiene solución? Hasta ahora el hombre ha salido más o menos bien de las grandes catástrofes que afectaban a su morada, la Tierra, puesto que aún no había modificado gravemente el equilibrio natural, pero a partir de ahora será muy diferente. Casi nadie tiene conciencia de lo que significará realmente el cambio climático; además, hay gente que ni siquiera se lo cree. Nadie esperaba en Pompeya una erupción del Vesubio, pero llegó el día... El ser humano vive demasiado preocupado por conseguir riquezas materiales y no toma en serio estos temas. Y menos aún se preocupan quienes nada tienen, que como ya he apuntado, son mayoría en el mundo.
Termino citando de nuevo a nuestro más relevante visionario, Félix Rodríguez de la Fuente: “El reto más importante que tiene el hombre ante sí en el futuro, no es ya si va a poder seguir sacando petróleo para poder vivir mejor, sino la conservación de la NATURALEZA, pues el día que hayamos destruido nuestra casa común, nos habremos destruido a nosotros mismos”
Pero en estos 30 años que han pasado desde su muerte, el hombre ha seguido destruyendo más que creando, contaminando ríos, lagos y mares, antes que limpiándolos, contaminando el aire que respiramos, en lugar de limpiarlo, etc. Etc. Así las cosas, ¿cómo no vamos a ser pesimistas?
Sergio Reinaldo (Pte. De OALDEFNA)
¿LA COLINA DE LA MUERTE?
En las afueras de Cerdanyola del Vallés, en la Plana del Castell, no lejos de una vieja iglesia, existe una pequeña colina o loma que tal vez encierre un terrible secreto para los habitantes de esta ciudad: un antiguo depósito o vertedero de basura radioactiva, al que los sucesivos gobiernos municipales han tratado de quitar importancia. Yo siempre había sido ajeno a los peligros invisibles de la radioactividad, hasta que perdí a mi hijo en 1.990, a causa de una de las incontables clases de cáncer. Supongo que esta es la actitud de la mayoría de la población, actitud que les va de perilla a la clase de autoridades sanitarias que nos gobiernan: cuanto más ignorante sea el pueblo, mayores pueden ser también los sutiles agravios que se pueden cometer a sus espaldas.
Pero volvamos al asunto que nos ocupa. Recientemente conseguí acercarme a esa loma y hay que destacar que en las inmediaciones había un gran movimiento de camiones. “Se trata de un trasvase de materiales de construcción”, me dijo un empleado. En este lugar existe también un enorme montón de tierra y arena apilada, el cual se ve desde la carretera. Hace tiempo que una buena parte de la Plana del Castell está en plena transformación, con proyectos de viviendas y la construcción del Sincrotrón, para lo cual no han dudado en eliminar muchos pinos y complicar cada día la vida a los conductores. En resumen, un claro ejemplo de nuestro crecimiento “insostenible”.
Ahora bien, todas estas ideas de proyectos para el bienestar de los ciudadanos en una ciudad habitable, están amenazadas –si se confirman las sospechas- por las horribles consecuencias de la colina de la muerte. Actualmente nadie pone en duda que el tabaco, las radiaciones, la mala alimentación, el stress, algunos medicamentos y la contaminación del aire y el agua producen cáncer. Pero existen muchas más cosas que están en el origen del cáncer, además de una predisposición genética.
Se nos tachará de demagogos si pretendemos, como es el caso, alarmar a la gente tan solo llamando la atención con un ya casi olvidado vertedero en las afueras del pueblo, si no fuera porque esta es la gota que colma el vaso. Para tranquilidad de los responsables de salud del Ajuntament podríamos decirles que tan solo somos una minoría insignificante quienes nos preocupamos de colgar carteles a las entradas del pueblo con el siguiente texto: “Benvinguts al poble de les avocadors toxics”.
Desgraciadamente no contamos con pruebas determinantes que aclaren el porqué de que Cerdanyola del Vallés sea el pueblo de Catalunya con mayor incidencia de cáncer infantil. Tampoco existe voluntad por parte de los políticos para esclarecer el caso. Dice Antonio Manzanares –Presidente de la asociación FADAM- en el número 1.336 (Cartes dels lectors) de la revista ”Cerdanyola al día”: “Como ustedes saben, en la plana del Castell hay un fabuloso vertedero en el cual hay productos cancerígenos, productos catalogados como altamente peligrosos para la salud de los ciudadanos”. Por lo tanto, se comprende la indignación de todos aquellos que ya hemos perdido algún ser querido por culpa de esta maldita enfermedad. Así continúa diciendo el Sr. Manzanares en su artículo “Cerdanyola y el cáncer”: “Si hubiera un poco de dignidad por parte de algunas personas, ayudarían a aclarar este hecho, pero como siempre he dicho, esta maldita enfermedad, como no se contagia, no interesa por muchos intereses, acabar cuanto antes con ella”
El sociólogo americano Noam Chomsky definió a nuestra sociedad actual como “el rebaño desconcertado” atribuyéndolo a la enorme manipulación de la información oficial en nuestros días. Lo que equivale a engañar al pueblo. Nosotros, sin embargo, tenemos derecho a conocer la verdad y las autoridades tienen el deber de informarnos con veracidad. No olvidemos que esas mismas autoridades forman parte de la sociedad y que también tienen hijos.
Sergio Reinaldo (Presidente de OALDEFNA)
”
Félix Rodriguez de la Fuente y LA ESTUPIDEZ HUMANA
Existe una gran cantidad de personas para las que la Naturaleza no significa nada más que el medio en donde se desarrolla su codicia, su avaricia, su deseo de competir, su ambición personal y su ansia de enriquecimiento a toda costa. Estas personas desgraciadamente están apoyadas por muchas de las autoridades que nos gobiernan. Si así no fuera, que nos digan entonces por qué en España mueren al año alrededor de 50.000 galgos ahorcados por sus propios dueños, por qué en el mundo desaparece una especie animal cada 15 minutos o por qué 10 de los ríos más importantes del mundo están agonizando...
Este año se celebra el 30 aniversario de la muerte de un naturalista único, una persona que no solamente se limitó a divulgar la vida de los animales, como hacen otros, sino que concibió una filosofía de la vida natural sin dañar la Naturaleza. Si tenemos en cuenta que en los últimos 300 años el hombre ha multiplicado por mil el ritmo de extinción de las especies animales y vegetales del Planeta, las ideas de Félix Rodríguez de la Fuente tendrían que estar de rabiosa actualidad. Pero no es así debido a la estupidez humana.
¿Existe una solución para revertir los inmensos y graves problemas naturales que nos aquejan a todos? No olvidemos, ante todo, que hay muchas personas estúpidas o muy mal informadas, que viven muy felices tal como están las cosas. También ellas son parte de la solución el día en que se despierten, si no es demasiado tarde. Si están dormidas, como ocurre actualmente, son parte del problema. Nosotros simplemente les aconsejamos que, para celebrar este aniversario de Félix, vean o vuelvan a ver El Hombre y La Tierra o adquieran alguno de los libros que escribió el naturalista o alguno de sus biógrafos. A lo mejor se sensibilizan un poco para amar de verdad la Naturaleza y al propio tiempo a sus semejantes, que falta les hace. En realidad, la solución está en nuestras manos, es decir, en las mías y en las tuyas y, por supuesto, en las de nuestros gobernantes. Hoy en día existe un gran medio de difusión de las ideas que se llama Internet. Todo aquel que tenga un ordenador conectado puede expresar sus ideas para mejorar nuestro desquiciado mundo, convocar a otras personas para formar grupos de presión ante los gobernantes que estén cometiendo injusticias con los ciudadanos o para manifestarse en plena calle.
¿Que todo esto sea pura demagogia? Eso depende de ti. Cuando Galileo afirmó que la Tierra giraba alrededor del Sol, sus detractores manifestaron que estaba loco y que sus afirmaciones sólo eran hipótesis. Ahora bien, los problemas actuales del medio ambiente, en comparación con los que afrontaban en otros ámbitos los sabios de la Edad Media, son bastante más simples y fáciles de resolver. Tan solo hace falta tener la voluntad de acometerlos. Y he aquí el problema. Todos deseamos vivir mejor cada día, es decir, contar con más comodidades y con más dinero. Hemos de tener claro que no existen recursos suficientes para todos, que los recursos del planeta son limitados. Pero también es verdad que estas limitaciones de recursos no nos afectan a todos por igual, pues existen enormes desigualdades en la distribución de los recursos. ¿La economía sostenible que promete el gobierno? Nos parece muy bien, pero tendría que tener en cuenta de verdad la igualdad entre los hombres y la justicia con el medio: no envenenar más nuestros ríos, no matar más nuestra fauna, no quemar nuestros montes, no más cementerios nucleares, no más eólicas incontroladas, no más destrucción de zonas marinas y costas, no más contaminación del aire que respiramos, no más destrucción de hábitats, etc.
Félix Rodríguez de la Fuente pasó más de 20 años de su vida tratando de divulgar sus ideas a la gente, pero casi siempre tropezó con los poderes fácticos que siempre han existido en España y en el mundo: el desarrollo insostenible y las desigualdades sociales. Luchar contra estos poderes es un trabajo de gigantes, es luchar como lo hizo David contra Goliat. Y sin pedir nada a cambio. Por amor a la NATURALEZA. Porque conocer es amar. Por tanto, a ti, que me lees, sólo te pido que prestes un poco de atención a la obra de Félix, pues el amor por la Naturaleza te llegará a través del conocimiento. Y, por favor, no seas estúpido con el medio que te sustenta.
El gobierno de Dinamarca, que en nuestra opinión siempre había dado muestras de ser una de las democracias más viejas y representativas de Europa, finalmente y aunque parezca mentira, ha caído en el grave error de aplicar sus leyes de la misma forma que lo hubiese hecho la más recalcitrante dictadura tercermundista. Y es que la detención preventiva y en régimen de aislamiento del director de Greenpeace, Juan López de Uralde (Juantxo), y tres de sus compañeros no merece otra calificación.
Lo ocurrido en Copenhague, con el fracaso de la cumbre sobre el cambio climático y la detención de los componentes de una organización que sólo lucha pacíficamente por cambiar la conciencia colectiva en pro de la salvación del Planeta, es la prueba definitiva de la falta de voluntad y la desidia de unos gobernantes que no representan realmente las aspiraciones del pueblo y que, por tanto, no merecen el puesto que ocupan. Además, resulta muy significativo el celo de las autoridades danesas por mantener el orden del desorden en que acabó la cumbre, deteniendo aquellas personas que significaban la oposición al orden en que los asesinos del Planeta siguen actuando en todas las conferencias para mejorar el medio ambiente, simplemente engañando al pueblo ignorante con falsas promesas. Esta es la realidad que estamos viviendo y que, de seguir así, en un tiempo no muy lejano nos conducirá quizá a nuestro propio exterminio. ¿O es que quienes estudian el cambio climático, que son miles, no nos están contando la verdad? En tal caso, nuestros gobernantes son también los máximos responsables de semejante engaño.
Considerando que no nos estén engañando con lo del cambio climático y volviendo al asunto que nos ocupa, creemos, pues, del todo justificada la actuación de todas aquellas personas conscientes de la gravedad del problema. Greenpeace siempre ha demostrado ser una organización ecologista responsable, que no elude las leyes establecidas, que se manifiesta de forma pacífica y que, por suerte para el pueblo y desgracia de sus malos gobernantes, tiene una gran relevancia en nuestra sociedad un tanto adormecida en los temas ecológicos. Teniendo en cuenta que las leyes de una nación democrática no deben ser intocables, sino que han de poder modificarse según las necesidades de las personas, la detención efectuada en la cumbre del cambio climático no debería haberse efectuado como si se tratara de sujetos terroristas. Por tanto, aún contraviniendo el orden establecido, se debería haber tenido en cuenta el fracaso mismo de la conferencia y haber aplicado a lo sumo una sanción que probablemente Greenpeace asumiría. Sólo se trató de llamar la atención de los políticos para que no politiqueen tanto y actúen.
Cada vez que ocurre un incidente de este tipo, se pone de manifiesto la preponderancia de nuestros gobernantes para hacer oídos sordos a las legítimas aspiraciones del pueblo por un medio ambiente acorde con la vida en nuestro planeta. Los poderes públicos tratan de ahogar esas aspiraciones, disfrazando la verdad con mentiras y poniendo los intereses partidistas y particulares de unos cuantos por encima de los intereses del pueblo. El falso crecimiento económico, basado en un capitalismo salvaje, es una clara prueba de ello. Y desgraciadamente una buena parte de ese pueblo está de acuerdo con las normas. Lo importante es vivir “hoy”, pues el mañana no les preocupa. Quienes de verdad sienten lo que está pasando y luchan por mejorar la situación, son detenidos por violar las normas establecidas... Serán llamados al orden, declararán ante un juez, que dictará una sentencia condenatoria o, con mucha suerte, una sanción administrativa. Para colmo de males, los gobernantes cuentan con un poderoso aparato de propaganda para apoyar el sistema económico actual y el crecimiento insostenible. Con ello consiguen que una buena parte de nuestra querida sociedad del “bienestar” se someta a sus dictámenes, y ¡ay de aquél que proteste! Caerá sobre él todo el peso de la ley. En nuestra opinión, hace muchos años que los pueblos se ven abandonados por sus gobernantes y las consecuencias serán inimaginables. A pesar de los avances de la tecnología, la medicina, la química, la sicología, las ciencias espaciales, la agricultura, etc., el ser humano sigue teniendo las contradicciones de siempre: queremos vivir bien, pero el camino que hemos elegido está lleno de injusticias, desigualdades y una avaricia infinita para enriquecernos individualmente, sin importarnos nada o casi nada la vida de los demás. Y, finalmente, hemos llegado al punto de poner en peligro nuestra propia existencia. Y los ecologistas, al parecer de los gobiernos, no pintamos nada en este mundo...
Con este artículo no pretendo herir los sentimientos de ningún naturalista en cuanto al futuro de nuestro querido planeta Tierra. Por supuesto, deben considerar su contenido como fruto de mi pensamiento particular, como no podría ser de otra manera.
En 2.010 se cumplen 30 años de la desaparición de Félix. ¿Cómo se sentiría él si viera el estado actual de nuestra naturaleza? Una persona tan sensible como él era, imagino que se le bajaría el alma a los pies. Lo que Félix perseguía ha resultado ser una quimera. En realidad, el pueblo anda casi siempre detrás de quimeras. La lotería es una de ellas. Y en lo que respecta a la naturaleza, esta quimera de Félix no ha resultado ser ni necesaria ni apremiante para nuestros gobernantes, como lo demuestran los últimos acontecimientos. Aquí no ha cambiado nada o casi nada, muy lejos de lo que él pretendía. Cierto, hay una legión de naturalistas que de algún modo han seguido sus enseñanzas, pero nada tienen que hacer frente a las desalmadas actitudes de algunos gobernantes en puestos claves de nuestra sociedad, con lo cual la destrucción de la naturaleza sigue su enexorable curso. Para colmo de males, resulta que la mayoría de esos naturalistas son gente pobre de medios económicos (nada que ver con Al Gore), aunque sean muy ricos en ideas. Por tanto, no les queda más remedio que “patalear” sin que nadie les escuche. Muchos se agrupan en ONGs, como Greenpeace, pero algunos de sus dirigentes tienen la desgracia de caer en manos de la policía, como Juancho, simplemente por atreverse a decir la verdad de lo que está pasando. El resto de la gente que forma parte de esta sociedad en ruinas, son simplemente “pasotas”. Bueno, en realidad sólo les importa el dinero, divertirse a tope, el fútbol y poco más...
Lo que no sospechaba entonces Félix Rodríguez de la Fuente es la sistemática manipulación a la que hemos llegado en la actualidad por parte de los medios de comunicación dirigidos, en su mayor parte, por personas a las que la naturaleza en general les importa un bledo, mientras puedan disponer de un coto de caza en donde puedan matar animales por puro divertimento. Eso sí, muchos de ellos se presentan ante la sociedad como salvadores de la naturaleza, cuando en realidad son sus verdugos. Desde luego hay un hecho cierto: sin la iniciativa privada y el dinero de unos cuantos no se hubiese declarado Doñana como parque nacional. Esto es en sí una suerte y también una desgracia, pues la naturaleza pertenece a toda la sociedad y no sólo a unos cuantos privilegiados.
¿Cómo es posible que el ser humano se esté comportando tan mal con el medio que sustenta su vida? Félix nos dio la oportunidad de rectificar nuestra actitud, pero casi nadie le ha escuchado. El mismo fue cazador en su juventud, pero rectificó a tiempo, pues llegó a la conclusión de que la caza era algo de tiempos pasados. Si de verdad se ama a los animales, no se les debe matar. Aquí, sin embargo, hay polémica. Pero una cosa debe quedar clara: no es lo mismo matar animales por necesidad de comer, que por deporte o como negocio lucrativo.
Creo que lo que mejor demuestra la quimera que perseguía Félix Rodríguez de la Fuente, es el fracaso total de la Conferencia sobre el Cambio Climático celebrada en Copenhague, en donde Juancho y sus compañeros de Greenpeace dejaron claro en sus pancartas que “los políticos hablan... y los líderes actúan”. Y así fue, pura palabrería que jamás se cumplirá, mientras nuestra casa común se sigue deteriorando rápidamente. Quizá la vida del hombre en la tierra tenga los días contados... Quizá aún estemos a punto de rectificar y convertir en realidad el pensamiento de Félix.
REQUIEM POR LAS TABLAS DE DAIMIEL
Está claro que el desarrollo y el bienestar de los pueblos es incompatible en muchos casos con la conservación de la naturaleza. Un claro ejemplo lo tenemos en el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel. Su agónica situación actual comenzó en los años 60, cuando se pusieron en marcha distintas obras de canalización de ríos y desecación de terrenos con vistas al cultivo intensivo de cereales, maíz, viña, etc. A esto hay que añadir los numerosos pozos ilegales. Esto conlleva un sistema de regadío intensivo que ha ido agotando las reservas hídricas de tal manera, que de las 1.750 hectáreas, tan solo quedan actualmente 18 inundadas.
¿Pero entonces por qué los responsables últimos del gobierno –no los intermediarios- han tratado siempre de salvar la cara con falsas promesas de recuperación del parque? Además, quienes nos preocupamos por el bienestar de los humedales (los pasotas pasan de todo), nos preguntamos qué están haciendo con los 5.600 millones de euros los señores responsables de poner en marcha el Plan Especial del Alto Guadiana. La vida del parque no puede esperar eternas discusiones sobre cómo recuperar los acuíferos agotados por la mala gestión de décadas. Tampoco se puede pretender que el parque sólo recobre vida en los años lluviosos, como ocurrió durante los años 96 y 97.
Lo que ocurre en Daimiel es la continuación de la desgraciada historia de los humedales en España. Ya lo señalaba Félix Rodríguez de la Fuente, en un desesperado intento de recuperar estas zonas húmedas, tan vitales para la fauna, especialmente las aves. Pero las ideas de conservación que logró inculcar en muchos españoles, pronto fueron olvidadas por la codicia y la irresponsabilidad de sucesivos gobiernos llamados democráticos. La situación de las Tablas de Daimiel es peor hoy que con la dictadura. El medio ambiente en España sigue sin interesar a la mayoría de la población. Es una vergüenza, pero creemos que es así, y algún día todos lo lamentaremos. Si la gente entendiera que los humedales son totalmente necesarios para la vida, que forman parte de la biodiversidad, que deben ser conservados a toda costa, que no tenemos derecho a cambiarlo todo en aras de un desarrollo mal entendido, que las generaciones futuras tienen derecho a disfrutar en la tierra de la vida de los animales y plantas, entonces problemas como el actual de las Tablas de Daimiel se hubiesen evitado. Pero esto es un sueño.
Mientras tanto, en Daimiel se sigue sin tomar decisiones drásticas, urgentes. Nos imaginamos, claro está, que la última palabra corresponderá a la ministra de medio ambiente, pero no sabemos si entra en sus planes inmediatos salvar el parque nacional. Suponemos que recibe presiones por todas partes, en contra y a favor. No lo tiene fácil. En nuestra opinión, seguirán los políticos engañando a los ecologistas con buenas palabras, mientras uno de nuestros mejores parques nacionales se muere irremisiblemente abrasado,además, por la turba ardiendo. La visita de los turistas ha ido disminuyendo año tras año, pues cada vez hay menos aves. Cada vez interesa menos a la opinión pública. Eso sí: interesa mucho salvarlo a los políticos cuando hay elecciones. Y entre esos políticos están los de la Junta de Castilla-La Mancha, que deberían tomar cartas en el asunto de forma urgente. Tienen los medios y el dinero para hacerlo. Es más: ya tenían que haber hecho algo antes de llegar a semejante situación, por lo que se ve claramente la falta de voluntad para solucionar el problema. Quizá piensen que el daño ya es irreversible, que ya nada ni nadie puede salvar las Tablas de Daimiel. Al fin y al cabo esto es lo que piensan algunos especialistas. Mientras, los agricultores de la zona siguen regando el maíz y las patatas por aspersión, los pozos ilegales siguen funcionando y de los antiguos acuíferos ya no queda nada. Habrá que buscar alguna excusa para salvar la cara, quizá tenga la culpa el cambio climático..
De todos maneras, no estamos solos. Para bien o para mal existe la UE, quien, a la vista del constante deterioro del parque, acaba de pedir al gobierno español que le informe detalladamente de las causas de la desaparición de este humedal. No se debe olvidar que las Tablas de Daimiel forman parte del convenio Ramsar y La Mancha Húmeda está considerada como Reserva de la Biosfera. Dicha consideración podría serle retirada, con lo cual quedaría en entredicho la política conservacionista de España.
LA DESTRUCCION DE LA NATURALEZA
Félix Rodríguez de la Fuente afirmó en una ocasión: “El reto más importante que el hombre tiene ante sí es la conservación de la naturaleza”. ¿Pero qué es lo que está pasando? Pues sencillamente que sus palabras han caído en el olvido.
Recientemente nos enteramos por la tele que en la selva del Perú han muerto 34 indígenas en enfrentamientos con las “fuerzas del orden” simplemente por defender sus tierras, pues el gobierno de Alan García prepara una Ley que permite a los extranjeros comprar tierras y talar árboles en donde los nativos han vivido desde tiempos inmemoriales. Afirman que los están matando como si fueran animales.
Pero lo indicado anteriormente no sólo está pasando en Perú. Estamos seguros que cada día mueren decenas de indígenas por defender lo que es suyo. Casi nadie los quiere. Es el avance imparable del desarrollo quien acabará finalmente con ellos, según todos los indicios. No hay ni un solo pueblo aborigen que no haya sufrido la implacable ley del más fuerte.
Mientras tanto, nuestros gobernantes asisten a muchas celebraciones y con la cabeza bien alta, como la del aniversario del desembarco en Normandía. Lo que ocurrió allí fue una muestra de las interminables guerras en las que el hombre se ve inmerso, a su pesar...
Sin embargo, existe otra guerra que dura ya varios siglos, que es la guerra contra la naturaleza. Cualquier persona con un mínimo sentido de percepción y que se preocupe un poco de nuestro querido Planeta, se tiene que quedar horrorizado por lo que está pasando. ¿Qué en esta guerra no mueren seres humanos? Aparentemente, no. No obstante, el ejemplo del Perú te demuestra lo contrario. La destrucción del Amazonas, junto con sus aborígenes, no es nada nuevo, pues todo el mundo lo sabe. Los gobernantes son cómplices de las multinacionales que saquean las riquezas naturales de los países más míseros de la tierra, como ocurre en América Latina, Africa y Asia.
La miseria en el mundo va pareja con la destrucción a gran escala de nuestro hábitat. La destrucción o transformación de los cultivos tradicionales han llevado a la miseria a una gran parte de la población, quienes, como último recurso han tenido que emigrar a las cada vez más hacinadas ciudades del Tercer o Primer Mundo. Todo un ejemplo de sabiduría humana...
Nunca hasta ahora ha habido un abismo tan grande entre ricos y pobres. En la mayoría de los países pobres, el ochenta por ciento de la propiedad de la tierra está en manos del 2 por ciento de la población. Es una auténtica vergüenza. Pero incluso en los países ricos es vergonzoso ver como se reparten la propiedad de los montes y campos entre los ricos y súper-ricos. Muchos de ellos tienen cercas en donde encierran a la pobre fauna que aún nos queda. Y casi todo por puro capricho de caza, además de un gran negocio. Evidentemente existe una Ley que se lo permite. Pero, como dice el refrán, “hecha la ley, hecha la trampa”.
Deberíamos distinguir entre la conciencia de los ricos y la de los pobres. Sin embargo, por encima de las conciencias como individuos responsables, está el hecho de la educación, que es la pieza fundamental en la que debería basarse una sociedad justa, igualitaria, que de verdad amara la naturaleza y la defendiera de su destrucción. Esta condición no se da en la actualidad. Mientras exista el llamado libre albedrío y las leyes que lo apoyan, es decir, que cada uno de nosotros pueda hacer lo que le venga en gana perjudicando a los demás, no se solucionará el grave problema del medio ambiente. La mayoría de nuestros gobernantes, por desgracia, han sido educados en esa mal llamada libertad individual o iniciativa privada, lo cual sería muy loable si de verdad todos fuéramos buenas personas...
En consecuencia, es necesario hacer una sociedad verdaderamente participativa, en donde todas las decisiones sean acordadas por la mayoría de los ciudadanos y ningún gobierno pueda robar al pueblo su libertad para decidir. El pueblo bien educado no quiere la destrucción de la naturaleza, puesto que sabe que la naturaleza forma parte de su casa. En nuestra falsa democracia se intenta solucionar el problema. Pero aún quedan muchos países que ni siquiera tienen democracia. Sin embargo, ello no significa que sean mejores o peores que nosotros a la hora de defender la naturaleza. Incluso una dictadura puede hacerlo mejor.
¿Existe una medida global para evitar la destrucción de la naturaleza? En realidad, existen varias, pero no se cumplen o se cumplen a medias. Ejemplos: tratado de Kyoto, proyectos Life, directivas Aves, tratado Ramsar, etc. Desgraciadamente hay medidas de conservación que no se pueden aplicar al Tercer Mundo, saqueado constantemente por los países ricos, pues bastante tienen con su lucha diaria por algo que llevarse a la boca. La única solución al problema sería una gran alianza de los países ricos para luchar contra la pobreza, repartiendo la riqueza, que es el origen de casi todos los males del planeta. En mi opinión no existe otra solución al desenfreno de la sociedad actual, la cual camina inconscientemente hacia el punto de no retorno.
Una vez más tenemos que sufrir otro atentado perpetrado por la Junta de Extremadura contra una Zona de Especial Protección para las Aves, como es la zona del Embalse de Sierra Brava, al autorizar la construcción de dos centrales termosolares, junto con las correspondientes construcciones auxiliares y más de 40 kilómetros de accesos.
El Embalse de Sierra Brava es uno de los puntos de reunión de aves migradoras y autóctonas más importante de la Península Ibérica, sobre todo para las grullas. De llevarse a cabo los planes de la Junta de Extremadura, desaparecería para siempre este enclave para las aves, puesto que ellas necesitan tranquilidad para reproducirse y alimentos para consumir. Las fincas en donde buscan estos alimentos serían transformadas y la tranquilidad se les acabaría con los ruidos del tráfico y de las centrales. Una muestra de nuestro desarrollo “sostenible”.
Pero la Junta de Extremadura, al parecer presionada por diversas empresas especulativas, se empeña en autorizar allí la instalación de dichas centrales, a pesar de que existen alternativas al proyecto, como la de trasladar las construcciones a la zona de Vegas Altas, con un menor impacto ambiental.
Las organizaciones ecologistas, como SEO/BirdLife, ya han presentado diversas alegaciones al proyecto y hay previstas diversas manifestaciones en contra. OALDEFNA, por su parte, considera prioritario que la gente se movilice ya no sólo en contra de este proyecto, sino en contra de cada uno de los atentados que se están cometiendo actualmente contra el medio ambiente, no sólo por parte de la Junta de Extremadura –que ha autorizado en muchos puntos la instalación de los generadores eólicos, que matan gran cantidad de aves, por poner un ejemplo-, sino contra otras administraciones del Estado, culpables del indignante deterioro de nuestra fauna y flora. No olvidemos que en muchos casos el gobierno se está aprovechando de la ceguera de la gente que pasa de todo. Y puede llegar el día en que ya no sirva de nada protestar. El crecimiento sostenible está en juego para el que crea en él. Pero, por lo visto, los responsables de la Junta sólo creen en el crecimiento, sin importarles demasiado el impacto ambiental. Es más: muchas administraciones españolas que se definen como defensoras del medio ambiente y del desarrollo sostenible, en la práctica están dando un lamentable espectáculo y desearían verse libres de las organizaciones ecologistas que tratan de concienciar a la gente de la necesidad de conservar. Los intereses económicos van por delante de los conservacionistas. Un ejemplo claro es lo que está pasando con los generadores eólicos, siendo también la Junta de Extremadura un claro exponente de mala gestión por lo que lleva implícito de desprecio a la conservación de las aves.
EL LOBO Y LA MALDICION DE LA JUNTA DE CASTILLA - LEON
Aunque ya estamos acostumbrados a las malas noticias sobre las infamias que se cometen contra nuestra fauna y flora, hoy, día 17 de enero de 2.009 y para comenzar “bien” el año, nos llega a través de televisión una de las más indignantes, la referida al plan de la Junta de Castilla - León para cazar – yo diría más bien comenzar el exterminio - de 119 lobos, incluyendo los teóricamente protegidos por la Ley al sur del Duero.
¿Y cuál es el problema? El problema no es el lobo, el problema es la ignorancia sobre él. Pero la ignorancia de tantos ciudadanos –que muchas veces pasan de todo, menos del fútbol-, le viene como anillo al dedo a la Junta. Además está la presión del colectivo de cazadores, los cuales deben de estar saltando de alegría con ese anuncio que a todos los ecologistas bien nacidos nos ha aterrado.
Sin embargo, los señores del Departamento de Medioambiente de la Junta de Castilla – León, no ignoran en absoluto la biología del lobo, como es de suponer, sino que saben muy bien lo que hacen. Que un ganadero o un campesino sea ignorante y no sepa ver la belleza que lo rodea, o bien no tenga la más mínima idea de biología, me parece normal. Lo que constituye una auténtica y vergonzosa lacra para la Comunidad y para el país son las personas irresponsables en puestos claves de la política, como es el caso de la Junta. Y es el caso que sus malas acciones las llevan a cabo a sabiendas de que están perjudicando a una especie emblemática, cuyo único pecado es matar para comer, cosa que es común a todos los mortales.
¿Cómo poner fin a los desmanes de una Junta que cree representar a los ciudadanos de Castilla – León? En realidad son los propios ciudadanos –tú, querido lector- quienes lo deberían hacer, cuando dejen de creer todo lo que les cuentan, cuando dejen de ser manipulados por unos responsables de medioambiente que lo único que buscan es contentar a los cazadores, cuando, en cierto modo, dejen de ser alimentados con historias falsas sobre el lobo, como el de “Caperucita Roja y el Lobo feroz” y cuando, finalmente, exijan justicia a la Junta, manifestándose. Aquí los únicos lobos, los auténticos lobos feroces son ustedes, señores de la Junta de Castilla-León, al autorizar semejantes acciones, (un ejemplo: aceptar el pago de 18.000 euros por abatir un lobo...), al permitir que tantos y tantos furtivos acaben con la vida de tantos lobos, al no subvencionar o hacer que subvencionen las pérdidas a los ganaderos. ¿Dónde está el enfoque destinado a proteger la fauna en España? Pues bien, con dirigentes como los de esa Junta, en ninguna parte. Se tendrían que mirar en el espejo de Inglaterra y otras naciones, en donde en conservación van a la cabeza de Europa. Con dirigentes así, nos acercaremos cada día más a los países del tercer mundo.
Por otra parte, para mí cada día está más claro que la conservación en este país camina hacia el desastre. Por tanto, lo que está haciendo la Junta de Castilla – León, es un atentado más contra una especie en peligro de extinción. Todos nos hemos de preguntar, pero muy especialmente nuestros gobernantes, si de verdad queremos conservar nuestra fauna y flora, poniendo para ello todos los mecanismos que estén en nuestras manos, o bien seguir destrozándolo todo por intereses económicos, expansionistas, una mejor calidad de vida, o simples caprichos como los de la caza, etc. O se conserva o NO se conserva. Aquí no valen medias tintas. El desarrollo “sostenible” es incompatible con la conservación de la fauna y flora. Por favor, no nos engañen con sus malas acciones, porque al final el pueblo sabrá la verdad de lo que está pasando con el Lince Ibérico, el Aguila Imperial Ibérica, la Cerceta Pardilla, la Malvasía Cabeciblanca, los humedales como El Hondo, Las Tablas de Daimiel, los parques eólicos y un largo etcétera. Quizás la verdad nos llegue demasiado tarde, cuando a causa de unos dirigentes hipócritas y un pueblo convertido en un “rebaño desconcertado”, como dice Noam Chomsky, se haya ido para siempre buena parte de nuestra fauna y flora.
LA DICTADURA DE LA DEMOCRACIA Y LA DEFENSA DE LA NATURALEZA
El título de este artículo parece que no tenga demasiado sentido, opinarán algunos. Pero trataré de aclararles algunos conceptos de nuestra “maravillosa” democracia, a ver si así lo entienden.
Si hacemos caso al pensamiento de Noam Chomsky sobre la democracia actual, el rebaño desconcertado, que es la mayoría de la población estúpida, es manipulada y engañada por los poderosos medios de comunicación y propaganda, dirigidos por personas que ocupan puestos clave en la sociedad.
¿Qué diferencia hay entre este tipo de democracia y una dictadura? En una democracia de verdad se supone que el pueblo participa de forma directa en las decisiones vitales para su existencia y que todas ellas se acuerdan por consenso de la mayoría. ¿Pero que ocurre cuando el “rebaño desconcertado” acepta de buen grado aquello que los intelectuales y juristas que les dirigen les presentan como bueno? Simplemente es aceptado como tal sin ningún comentario, pues la gente en su mayoría no entiende ni de política ni de leyes. En estas condiciones, el aparato de propaganda del gobierno no tiene ningún problema serio para manipular la información. Todo lo que el gobierno ofrece es aceptado por los ciudadanos con más o menos resignación. En realidad nadie se imagina que el gobierno esté cometiendo los peores desaguisados que uno pueda imaginar.
¿Hasta qué punto los medios de comunicación son cómplices en la montaña de mentiras pasadas a los ciudadanos como verdades...? Esto es algo que cada uno de nosotros tendría que descubrir por sí mismo, pero en la realidad es casi imposible. No olvidemos que los medios de comunicación están apoyados por el gobierno, los grandes monopolios, los banqueros y las instituciones educativas. A los ciudadanos se les educa para creer en las promesas del gobierno, de un gobierno que no cuenta para nada con la opinión de sus ciudadanos. Evidentemente, nos hacen creer lo contrario. Baste un ejemplo, que en mi opinión es bastante claro: ¿qué ocurriría si la inmensa mayoría de la gente fuera consciente de los atentados criminales que se han cometido y se siguen cometiendo contra la naturaleza? Si la inmensa mayoría de la gente no sabe lo que está pasando, está claro que no protestará. Al gobierno le interesa que la gente esté tranquila, que no sepa que en Navarra están exterminando centenares de aves en las aspas de los parques eólicos o que sigan surcando los mares petroleros sin doble casco, con lo que en cualquier momento se puede repetir lo del Prestige...
Lo que está ocurriendo con nuestra naturaleza merece un apartado especial, pues es un claro ejemplo de la desidia de la falsa democracia. Y tiene mucho que ver con las instituciones educativas, pues han perdido el rumbo en algo tan vital, que nos afecta a todos, pues al fin y al cabo formamos parte de ella. Es aquí donde la dictadura de unos cuantos sobre la mayoría estúpida e ignorante extiende sus tentáculos destructivos. Y una vez más la gente calla, pues el gobierno hace “todo cuanto puede” por solucionar los problemas del medio ambiente. Que se lo cuenten a la ex - ministra Cristina Narbona, quien agobiada por las presiones de los cazadores(?), tuvo que dimitir. Al sistema que nos gobierna no le interesa que la gente sea consciente del grave problema del medio ambiente. Y si alguien alza la voz –como en su época ocurrió con el malogrado doctor Félix Rodríguez de la Fuente-, tratan de hacerle callar por todos los medios. Lo cual quedó demostrado poco después de su muerte, pues su proyecto de salvación del medio ambiente quedó en el aire...
En mi opinión, no tendremos una verdadera democracia, tanto a nivel nacional, como mundial, hasta que cada ciudadano pueda participar de forma directa en el gobierno de la nación –cosa que en la práctica no ocurre- y que todas las leyes que se promulguen cuenten de verdad con su consentimiento por mayoría de votos. Además, ningún interés particular tiene que estar por encima del bien común. ¿Una utopía? Tal vez, pero entonces estaríamos hablando, no de una democracia auténtica, sino de una dictadura democrática. En todo caso, no sería una utopía si cada ciudadano fuera de verdad consciente de los peligros del maltrato al medio ambiente y otros temas vitales para su existencia, como el reparto equitativo de la riqueza, etc. En definitiva, en tus manos está el dilema de seguir viviendo en una falsa democracia o en una dictadura democrática, en donde el gobierno dicta las normas y éstas son aceptadas sin rechistar por la mayoría desconcertada. Es el camino más cómodo: obedecer y callar, y si hay que ir a la guerra, se va... Ellos involucran al pueblo en aquello que beneficie grandemente a unos cuantos, mientras que la mayoría silenciosa calla. Así ha sido hasta ahora, y seguirá siendo en el futuro, si Dios o nosotros mismos no lo remediamos.
(Sergio Reinaldo)
LAS CORRIDAS DE TOROS, UNA FIESTA INDIGNA DE UN PAIS CIVILIZADO
Una Iniciativa Legislativa Popular para la abolición de la tauromaquia, hace que Catalunya sea la autonomía puntera en poner fin a uno de los espectáculos más horribles que existen en la actualidad en algunos países llamados civilizados. Como cabía esperar, dicha iniciativa se ha encontrado con la oposición frontal de aquellas personas que tienen intereses económicos en la “fiesta” de los toros. Pero también cuenta entre los ciudadanos con aquellas personas que siempre han visto en la tauromaquia algo excitante, que muestra la valentía del torero ante un animal rudo y fiero, cuyo destino es morir lentamente en una plaza. Así, durante siglos –al igual que en los circos romanos- las oligarquías gobernantes han tratado de mentalizar a los ciudadanos sobre la honorabilidad de las corridas de toros, su raigambre popular, que saca a relucir en realidad todo lo que de bestia hay en nosotros mismos; esa ansia de triunfo sobre la bestia, sin darnos cuenta de que las verdaderas bestias somos nosotros mismos.
Para que triunfe esta Iniciativa Legislativa Popular es necesario conseguir 50.000 firmas, lo cual se da casi por hecho. Ya se ha dado el primer paso al ser admitida en la Mesa del Parlamento Catalán. Hay un plazo de 4 a 6 meses. Si se consiguen las firmas, tendrá que someterse al debate de enmiendas a la totalidad presentadas por los diferentes partidos políticos, por lo que puede acabar en el Pleno para su votación final. Entonces habrá llegado el momento al fin de prohibir por Ley tan macabro espectáculo. Quienes tanto han alabado esta “fiesta” tendrán que comprender que todos somos seres vivos que sufrimos tormentos atroces antes de morir, y que los toros también sufren. Por tanto, les guste o no habrán de cambiar de actitud. Tal vez argumenten que también matamos miles de aves, cerdos, vacas, cabras, etc. y nadie se escandaliza por ello. Pero existe una gran diferencia entre matar para nuestra alimentación y matar para divertirse. No creo que les sea tan difícil de entender. Lo cual se debería hacer extensivo también a los cazadores... Pero ello sería el objeto de otra Iniciativa Legislativa Popular. Aunque todo llegará.
Sergio Reinaldo
CARTA A LA CONCIENCIA DE LOS MALOS POLITICOS MEDIOAMBIENTALISTAS.
Félix Rodríguez de la Fuente, dijo: “EL RETO MAS IMPORTANTE QUE LOS POLÍTICOS TIENEN ANTE SI EN EL FUTURO, ES LA CONSERVACIÓN DE LA NATURALEZA”
Señores responsables de la política de medio ambiente:
Lo que dijo Félix no se está haciendo realidad, y quienes recordamos EL HOMBRE Y LA TIERRA nos sentimos profundamente indignados. Leo en www.Soitu.es que en Zamora se han llegado a pagar 18.000 euros por abatir un lobo en la Sierra de la Culebra, que el lobo aún no ha podido ser reintroducido en muchos lugares de España porque lo odian a muerte. Félix por lo visto trató en vano de mentalizarles sobre la conveniencia del conservacionismo. Sí, en cambio, ha triunfado la política del partidismo, de los intereses económicos, de los sobornos, de las presiones de los cazadores y de los intereses de los ganaderos que –para desgracia de las especies cinegéticas- nunca han sabido protegerles.
¿Hasta cuándo tendremos que tolerar los ciudadanos amantes de la NATURALEZA semejante situación? El lobo, el lince y otros animales tienen derecho a que los dejen en paz, a que nadie turbe su vida en nuestros bosques. ¿Tan difícil resulta a los políticos comprender esto? El lobo es necesario, como la mayoría de los seres vivos, porque mantiene el equilibrio de la selección natural. Evidentemente, ya nada es como antes. Y esta situación cae y caerá sobre las conciencias de algunos políticos del medio ambiente, llámense de Castilla-La Mancha, Catalunya o Galicia, da lo mismo. Llegará un día en que, ante vuestra torpeza para solucionar el problema, los ciudadanos de a pie bien nacidos y amantes de verdad de los animales y plantas, tengamos que salir a la calle clamando por conservar lo poco que nos quede, pues el hombre aún tiene capacidad para rectificar. No obstante, creemos que ese día aún está lejano, pues contáis, desgraciadamente, con legiones de otros ciudadanos pasotas inconscientes, entre los que se encuentran los cazadores. Pero también llegará el día en que la caza será un verdadero deporte de lujo, si no lo es ya en algunas áreas, como en el caso del lobo. Pero vuestra mala conciencia seguirá haciendo negocio y propagando ideas falsas sobre la verdadera situación de nuestra fauna, como en el caso del Lince Ibérico.
A lo largo de los tiempos siempre ha habido personas que luchan de verdad por la conservación de la fauna y flora de nuestra nación. Queremos apelar desde aquí a aquellos políticos que tienen en sus manos decisiones importantes que afecten al medio ambiente, que mediten muy bien sus acciones, pues como demostró Félix Rodríguez de la Fuente, aquellas “alimañas” franquistas –turón, águila real, gineta, zorro, LOBO, etc., no eran tales alimañas, y que los tiempos cambian. Quienes ahora escupen al cielo, no tardarán en recibir su merecido. Que piensen que la NATURALEZA acabará pasándoles factura, porque al fin y al cabo nosotros mismos formamos parte de ella. Y nunca como hoy está siendo ultrajada, maltratada, violada y destrozada.
(Sergio Reinaldo, Pte. de OALDEFNA)
EL DESARROLLO SOSTENIBLE ES “INSOSTENIBLE”
Como se puede ver por esta nota de la Junta Directiva de las Hoces del Riaza, llegamos a la conclusión de que los poderes fácticos de los político-ecólogos de este país y los de la Comunidad Europea se han puesto de acuerdo para acabar con los buitres y otras especies con el llamado desarrollo sostenible, que en realidad es “insostenible”. Así, pretenden conceder a ese refugio de rapaces la “Certificación europea de turismo sostenible”
El próximo lunes día 3, en Madrid, al final de la conferencia del Dr. Fidel José Fermández y Fernández-Arroyo sobre los censos y trabajos realizados durante los 34 años del Refugio de Rapaces de las Hoces del Riaza (conferencia organizada por el Club de Amigos de la Pipa de Madrid, con entrada libre y gratuita), está prevista la presentación de la nueva “Hoja” Informativa del Refugio, Nº 32, actualmente en imprenta, que resume en 360 páginas buena parte de las principales novedades faunísticas (no sólo de aves; también de mamíferos, reptiles, etc.), y ha sido posible gracias a la colaboración desinteresada de cerca de quinientos naturalistas.
Para el siguiente fin de semana (días 8 y 9 de noviembre), el Fondo para el Refugio está organizando el censo de otoño Nº 26, coordinado por el biólogo Juan Prieto Martín; y para el que casi 80 ornitólogos (de toda España) ya han confirmado su participación. Dada la grave situación actual de los buitres, el censo de este otoño ha despertado una gran expectación.
Justo después, el domingo 9, está convocada la Asamblea General del Fondo, en Cedillo de la Torre. Uno de los puntos del orden del día trata de las nuevas publicaciones; entre ellas, un libro relacionado con la historia del Refugio, de próxima aparición, que recoge las aportaciones enviadas por unas 50 personas que han dedicado gran parte de sus vidas al estudio y la defensa de la vida salvaje en estas tierras.
También se debatirán los problemas actuales. Destacan las consecuencias del incendio del verano pasado, el peor de los últimos 34 años en la zona, y de las actuaciones posteriores al fuego. El Fondo se pregunta cómo es posible que, tal como nos confirman distintos vecinos de los pueblos afectados, la Junta de Castilla y León haya adjudicado la corta de los montes quemados, sin nuevo concurso público, a la misma empresa que provocó el incendio, que de esta forma parece recibir un premio en lugar de un castigo.
Otros problemas se refieren a ciertas actuaciones del uso público en el parque natural, y su impacto en la fauna. Resulta paradójico que, al contrario de lo que sucedía antes, las poblaciones de buitres y alimoches y otras aves rapaces estén disminuyendo mucho más en el espacio protegido que en su entorno, cuando uno de los objetivos fundamentales por los que se creó el parque era la conservación de estas especies.
El Fondo reitera su oposición, en las actuales circunstancias, a que se le conceda al parque natural la certificación europea de turismo sostenible; y más aún cuando la dirección del parque, que no ha hecho caso del Informe del Defensor del Pueblo, ni siquiera ha cumplido sus propios compromisos verbales y escritos sobre cuestiones que consideramos de la mayor importancia.
Por último, debemos recordar que la situación mundial de los buitres es, sin duda, la peor de la historia. Sirvan como ejemplo los datos que acaban de aparecer en el último número de la revista científica “Vulture News”, sobre el buitre de Bengala, hasta hace poco una de las rapaces más numerosas del mundo: en tres colonias de Pakistán, se ha pasado, en seis años, de 1.615 nidos a dos. Lo que ha ocurrido con los buitres en tantos países de Europa, África, Asia y América, puede pasar también en España, tal como han alertado los especialistas europeos reunidos en los congresos o cursos organizados por la UNED en Plasencia (Cáceres) y por la Asociación Caralluma en Caravaca (Murcia); y hay que actuar, para evitarlo, antes de que sea demasiado tarde.
Junta Directiva del Fondo para el Refugio de las Hoces del Riaza
EL LEGADO DE FELIX RODRIGUEZ DE LA FUENTE En la convulsa sociedad de los años treinta, poco espacio quedaba para que los españoles nos preocupáramos de los temas ecológicos. La Naturaleza estaba allí donde había estado siempre: al servicio de los propietarios de los cotos de caza y fincas privadas. El exterminio de la fauna molesta comenzó con las leyes franquistas, como todo el mundo sabe, pero tampoco se ha detenido hasta la fecha. Sin embargo, en la historia de los pueblos siempre se produce algún alumbramiento para mitigar las desgracias. En este caso fue el 14 de marzo de 1.928, con la venida al mundo en Poza de la Sal (Burgos), de un hombre que habría de influir de forma decisiva en el concepto que se tenía de ecología y conservación de la naturaleza a partir de la muerte de Franco. Félix Rodríguez de la Fuente podríamos muy bien decir que llevaba sangre de lobo en sus venas, pues la iba a necesitar para enfrentarse a estamentos como el antiguo ICONA, heredera de prácticas que nada tenían de ecologistas y mucho menos conservacionistas. El supo transformar poco a poco muchos conceptos equivocados de este país, como el de cazar todo cuanto volaba. Supo, además, atraerse la simpatía incluso del propio Caudillo con sus prácticas de cetrería. En definitiva, pretendió resucitar aquella afición, propia del medioevo. Su pasión por las aves rapaces y los lobos la llevaba desde la infancia, creemos que desde el instante en que miró al cielo en la comarca de la Bureba o escuchó por primera vez el relato de un pastor sobre los lobos. Pero la misión para la que Félix estaba predestinado no hubiese podido llevarse a cabo sin su innata capacidad de comunicación, primero a través de la radio y más tarde en televisión. Además fue un disciplinado y ávido escritor, así como un enamorado del estudio de autores célebres en ecología y etología, como Konrad Lorenz, comenzando en su infancia con Jack London. Félix Rodríguez de la Fuente fue un verdadero genio en una época en que los españoles soñábamos con la libertad; nos hizo comprender también que la libertad no es total sin una naturaleza bella, llena de vida, en la que cada cual tenga su nicho ecológico; una Naturaleza que de ninguna manera tenga que estar reñida o en competencia con la vida del ser humano. Tal vez fue un soñador, pero lo cierto es que en sus programas de radio y televisión logró llegar al corazón de muchos españoles. ¿Quién no recuerda alguno de los episodios de la serie El Hombre y la Tierra? Fue la serie más famosa de la televisión española, vendida a más de cincuenta países. Pero además está su obra escrita, entre las que se cuenta, La Enciclopedia de la Fauna, traducida a varios idiomas. Decir que desde su publicación todos los libros que describen la vida de los animales ya no lo hacen como antes, pues imprimió a sus relatos menos tecnicismos para que todo el mundo los entendiera. Es decir, formó escuela. Desgraciadamente, la vida de Félix, como todo el mundo sabe, tuvo un trágico final en Alaska. El día 14 de marzo de 1.980 moría al estrellarse su avioneta cuando se disponía a filmar la carrera de trineos más famosa del mundo: la de las 500 millas. El accidente también se llevó la vida de dos de sus compañeros más queridos, la de Alberto Mariano y Teodoro Roa, el mejor cámara del mundo. Hoy, Félix Rodríguez de la Fuente hubiese cumplido 80 años de edad. De no morir prematura mente, ¿qué no hubiese conseguido este genio de la ecología, sólo comparable a Cervantes cuando hablamos de literatura? La historia nos lo ha arrebatado, porque la historia está llena de avatares. Siempre lo hemos necesitado para curar nuestra maltrecha naturaleza. Y ahora más que nunca, cuando el monstruo del crecimiento “insostenible” ya no hay quien lo pare. Necesitamos hombres como él, con las ideas claras, que no traicionen su legado, que continúen su obra inacabada. Aún hemos de salvar la naturaleza de su total destrucción. Sergio Reinaldo. LA SITUACION DEL LINCE IBERICO Ya es hora de que por parte de las autoridades oficiales se nos informe de una forma detallada y veraz sobre las actuaciones que se están llevando a cabo para salvar al lince de su extinción, pues al parecer, sobre este tema tratan de confundir al ciudadano. Según WWW/Adena, en la actualidad en España sólo quedan 100 linces, a pesar de los programas de cría en cautividad. En 2.002, según hemos podido constatar, había 200, distribuidos por las provincias de Ciudad Real, Jaén y Córdoba, y en Doñana tan sólo 30 individuos, situación que se seguía agravando... ¿Qué se está haciendo? Evidentemente hay algo que no funciona. Nosotros pensamos que las autoridades lo saben, y tienen el deber de informarnos. Sabemos por la televisión que se han visto linces en Castilla-La Mancha, que se han hecho cercados en Andujar y que se han soltado conejos, que ya han nacido varios linces en cautividad, que llevamos 25 años investigando la situación del Lince Ibérico... ¡Bonitas palabras! Pero la realidad –según nos cuentan- es que sólo quedan 100 linces en España. Entonces, para confirmar nuestros peores temores, leemos en un periódico digital: “España y la UE fracasan en proteger al Lince Ibérico”. A continuación enumeran una serie de causas que han puesto al lince en la actual situación. Cualquiera de ellas es comprensible para cualquier persona con sentido común. Pero en este país ya sobran las palabras; lo que hace falta es pasar a la acción, y es aquí donde comienzan las dificultades. Toda persona normal comprende que el lince necesita un espacio vital donde exista la suficiente cantidad de alimento para poder vivir y reproducirse sin ser molestado por el hombre. ¿Y qué es lo que estamos viendo? Sencillamente, que no se están cumpliendo estas premisas. Por tanto, en semejante situación nunca recuperaremos al lince. No traten de enredarnos con buenas palabras que tergiversan la realidad, mientras, por ejemplo, en Doñana no cierren la carretera que une Villamanrique con El Rocío, rompiendo un hábitat crítico para el lince; mientras no incluyan en la Red Natura 2.000 todos los territorios clave para el lince; mientras se siga subvencionando la construcción de nuevas carreteras en áreas sensibles para el lince; mientras no haya un corredor biológico que conecte Doñana con Sierra Morena; mientras no se regenere la antigua abundancia de conejos, fundamentales para su alimentación; mientras no se prohíba la caza y la compra de fincas (el lince siempre había sido libre), y, finalmente, mientras se le siga atropellando en numerosas carreteras. Los responsables de medio ambiente, cuya cabeza visible es la señora Cristina Narbona, deberían tomar buena nota de cuanto antecede y darnos algún día la buena nueva de que realmente se está haciendo algo por salvar al lince. Es urgente. (Sergio Reinaldo)
EL CAMBIO CLIMATICO Y LA VIDA EN LA TIERRA
Hay personas –quizá tú, querido lector, seas una de ellas- a las que nunca le ha importado lo del cambio climático. Tampoco trataré de imponerte mi criterio. No trataré de molestarte, si no quieres, con algo que no entra en tus vivencias diarias, como son el trabajo, el fútbol, los amigos, los fines de semana... Como tú tal vez imaginas por tus experiencias en otros menesteres, a la preocupación e interés por un tema determinado solamente se llega a través del conocimiento directo del mismo. Los ignorantes no se preocupan de ciertas cosas simplemente porque no las conocen. Esto es lo que les ocurre a millones de personas. ¿Cómo cambiar el rumbo de estas gentes? Afortunadamente, en primer lugar tienes hoy en día toda la información a tu alcance, bien en Internet, bien en los libros, televisión, radio, etc. ¿Qué más quieres para convencerte? Actualmente ya no hay ninguna duda sobre el cambio climático y se especula con las consecuencias del mismo. Incluso ya hay efectos a la vista, que quizá a ti no te alcancen todavía. Por ejemplo, llueve donde antes no llovía, y a la inversa. Se funde el hielo de los polos a un ritmo nunca visto antes, muriendo asfixiados muchos osos polares. En China ha nevado como nunca lo había hecho desde hacía 60 años. Los tornados son cada vez más frecuentes, causando miles de víctimas. El agujero de ozono nos deja desprotegidos contra los rayos ultravioletas y en los últimos años han aumentado los casos de cáncer de piel a un ritmo alarmante. Y esto es sólo un pequeñísimo ejemplo de los efectos del cambio climático. Y bien, ¿a nosotros qué nos explicas? En la historia de la tierra siempre ha habido cambios climáticos –me dirán algunos. Así que, déjanos en paz con lo del cambio climático. No seas palizas. Empeñarse en no querer ver la realidad es otro de los recursos de los ignorantes para seguir viviendo sus fantasías; no quieren que le modifiquen su realidad inviolable hasta que llegue el día de rendir cuentas de sus malos hábitos. ¿Y no sería mejor anticiparse y rectificar a tiempo? Un pequeño ejemplo: si sabes que nos quedaremos sin agua, lo más juicioso sería empezar a economizar ya. Y lo mismo cabe decir de la pesca. ¿Y por qué estamos provocando la extinción de tantos animales y plantas? Pues bien, en mi opinión la culpa la tenemos todos, en mayor o menor medida. Los ignorantes tienen el deber de aprender y la obligación de reclamar juntos lo que es justo. Lo que es justo es aquello que beneficie a todos y a nuestra casa común que es la tierra. ¿Pura demagogia en los tiempos que corren? Quizá sí, pero lo cierto es que el mundo nunca ha estado tan cerca del desastre total como lo está hoy en día, a pesar de los adelantos de la ciencia. La humanidad, el hombre sobre la tierra, nunca ha estado tan cerca de su desaparición. Puede que ni tú ni yo lo veamos, pero llegará, a no ser que nos demos cuenta a tiempo de nuestros errores. Sergio Reinaldo
Estimado amante de la naturaleza: ¿Sabías que en España mueren 50.000 galgos al año, en su mayoría ahorcados por sus dueños, simplemente porque ya no los necesitan? ¿Sabías que muchos animales, entre los que se cuentan perros, zorros, martas, son despellejados vivos en China, es decir, por métodos tan crueles, que superan a todo lo que se conoce hasta ahora en occidente, entrando en el mercado español para satisfacer los caprichos de los amantes de las pieles? ¿Sabías que unas 700 especies animales están al borde de la desaparición y 2.500 seriamente amenazados en todo el planeta? ¿Sabías que 50 millones de primates son empleados anualmente en investigaciones de laboratorios o capturados como mascotas? ¿Sabías que en el mundo actual desaparece una especie animal cada 15 minutos? ¿Sabías que el hombre ha multiplicado por mil la tasa de extinción en los últimos 300 años, debido a sus malas acciones contra la fauna y la flora? ¿Sabías que durante el año 2.006 se quemaron en España 138.493 hectáreas (92.000 en Galicia) de bosques y matorrales? ¿Sabías que 10 de los ríos más grandes de la tierra están agonizando, como consecuencia del cambio climático, la contaminación y las presas? ¿Sabías que la contaminación del aire que respiramos tiene una incidencia directa, entre otras enfermedades, en alergias y asmas en personas jóvenes y ancianas? Para terminar, ¿sabías que si cada uno de nosotros hiciera oír su voz por distintos medios, para decir basta ya, el mundo podría ser el paraíso que todos deseamos? Tal vez todo esto te suene a demagogia, pero es el único camino que nos queda a quienes nos preocupamos por mejorar el futuro del planeta. El camino más cómodo es el de pasar de todo. Así, hemos llegado a la situación actual, en el que el bienestar de las generaciones futuras e incluso la nuestra penden de un hilo. Mira a tu alrededor... Y abre los ojos.... (Sergio Reinaldo)
NATURALEZA Y CALIDAD DE VIDA Desde antiguo, el hombre ha estado en contacto con la naturaleza y casi siempre ha existido cierta armonía entre ambos, hasta que llegó la revolución industrial. Fue entonces cuando comenzó el paulatino declive de los valores naturales, con la falsa idea de que éstos eran inagotables y que contra la naturaleza se podían cometer innumerables atentados sin repercusiones significativas. ¡Qué lamentable error! En el transcurso de 200 años hemos cometido tales abusos contra la naturaleza, que ya jamás las cosas volverán a ser como antes. El fin primordial de tales acciones en contra de nuestro patrimonio natural, es la calidad de vida. Pero la calidad de vida basada en la destrucción de nuestra “casa” no podrá nunca ser duradera. No podremos dejarla en herencia a las futuras generaciones. A muchos gobiernos y ciudadanos de a pié nunca les ha importado el futuro, y así hemos llegado donde hemos llegado, a un punto sin retorno para muchas especies de animales y plantas, a una situación tan lamentable para el género humano, que ya empezamos a poner en duda si realmente merece la pena nuestra “calidad de vida”. Si analizamos lo que está pasando, nos daremos cuenta que estamos pagando muy cara esa calidad de vida. En estos 200 años tras la revolución industrial, el aumento de las enfermedades relacionadas con el deterioro del medio ambiente se ha disparado, entre ellas algunos tipos de cáncer, asma, bronquitis, enfermedades de la piel, enfermedades relacionadas con la alimentación, etc. Hemos convertido el planeta en un enorme basurero y en un lugar repleto de radiaciones y, evidentemente, pagamos las consecuencias. Y también las pagarán las generaciones futuras. ¿Merece realmente la pena nuestra calidad de vida actual? Pero inexorablemente seguiremos sin darnos cuenta del gran error que cometemos cuando, empezando por nuestro entorno más cercano, seguimos envenenando las aguas de las rieras, ríos, mares, cortando árboles indiscriminadamente o cazando animales por puro capricho, sin respetar en lo más mínimo la vida de los seres vivos. Construyendo, siempre construyendo, muchas veces innecesariamente, más y más casas, pistas y autopistas, nuevos ferrocarriles, nuevas urbanizaciones por todas partes y, sobre todo, destrozando las costas o esquilmando los bancos de peces hasta que ya no quede nada que pescar. ¿Es esto hacer demagogia? No, esto es nuestra calidad de vida. Si la política de nuestros gobernantes, sean de derechas o de izquierdas, va a seguir siendo esta, en lugar de frenar el rápido deterioro de nuestra “casa” concienciando a la ciudadanía de que cada uno de nosotros tiene el ineludible deber de defender la naturaleza y sus seres vivos, entonces no deben contar con el voto de esta organización ecologista. Finalmente, decir que el mayor error de nuestros antepasados ha sido que siguieron el camino equivocado para la consecución del estado del bienestar, basándolo en el petróleo, en lugar de otras energías más limpias. Pero rectificar es de sabios, si todavía estamos a tiempo... Sergio Reinaldo.
“LA TIERRA NO PERTENECE AL HOMBRE” ¿Cómo se puede comprar o vender el firmamento, ni aún el calor de la tierra? Dicha idea nos es desconocida. Si no somos dueños de la frescura del aire ni del fulgor de las aguas, ¿cómo podrán ustedes comprarlos?. Cada parcela de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada brillante mata de pino, cada grano de arena en las playas, cada gota de rocío en los oscuros bosques, cada altozano y hasta el sonido de cada insecto es sagrado a la memoria y al pasado de mi pueblo. La savia que circula por las venas de los árboles lleva consigo la memoria de los pieles rojas. Los muertos del hombre blanco olvidan su país de origen cuando emprenden sus paseos entre las estrellas; en cambio, nuestros muertos nunca pueden olvidar esta bondadosa tierra, puesto que es la madre de los pieles rojas. Somos parte de la tierra y asimismo, ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas, el venado, el caballo, el gran águila, éstos son nuestros hermanos. Las escarpadas peñas, los húmedos prados, el calor del cuerpo del caballo y el hombre, todos pertenecemos a una misma familia. Por todo ello, cuando el Gran Jefe de Washington nos envía el mensaje que quiere comprar nuestras tierras y dice que nos reservará un lugar en el que podamos vivir confortablemente entre nosotros; él se convertirá en nuestro padre y nosotros en sus hijos. Por ello consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Ello no es fácil, ya que esta tierra es sagrada para nosotros. El agua cristalina que corre por ríos y arroyos, no es solamente agua, sino también representa la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos tierras deben recordar que es sagrada y a la vez deben enseñar a sus hijos que es sagrada y que cada reflejo fantasmagórico en las claras aguas de los lagos cuenta los sucesos y memorias de las vidas de nuestras gentes. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre. Los ríos son nuestros hermanos y sacian nuestra sed, son portadores de nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben enseñarles a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos y que también lo son suyos, y por lo tanto, deben tratarlos con la misma dulzura con que se trata a un hermano. Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestro modo de vida. El no sabe distinguir entre un pedazo de tierra y otro, ya que es un extraño que llega de noche y toma de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermana, sino su enemiga, y una vez conquistada sigue su camino, dejando atrás la tumba de sus padres sin importarle. Se secuestra la tierra a sus hijos. Tampoco le importa. Tanto la tumba de sus padres como el patrimonio de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano, el firmamento, como objetos que se compran, se explotan y se venden como ovejas o cuentas de colores. Su apetito devorará la tierra, dejando atrás sólo un desierto. No sé, pero nuestro modo de vida es diferente al de ustedes. La sola vista de sus ciudades apena la vista del piel roja. Pero quizás sea porque el piel roja es un salvaje y no comprende nada. No existe un lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ni hay sitio donde escuchar cómo se abren las hojas de los árboles en primavera, o cómo aletean los insectos. Pero quizás esto también sea porque soy un salvaje que no comprende nada. El ruido sólo parece insultar nuestros oídos. Y, después de todo, ¿para qué sirve la vida si el hombre no puede escuchar el grito solitario del grillo ni las discusiones nocturnas de las ranas al borde de un estanque? Soy un piel roja y nada entiendo. Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie de un estanque, así como el olor de ese mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado con aromas de pinos. El aire tiene un valor inestimable para el piel roja, ya que todos los seres comparten un mismo aliento: la bestia, el árbol, el hombre, todos respiramos el mismo aire. El hombre blanco no parece consciente del aire que respira; como un moribundo que agoniza durante muchos días, es insensible al hedor. Pero si les vendemos nuestras tierras deben recordar que el aire nos es inestimable, que el aire comparte su espíritu con la vida que sostiene. El viento que dio a nuestros abuelos el primer soplo de vida, también recibe sus últimos suspiros. Y si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben conservarlas como cosa aparte y sagrada, como un lugar hasta donde el hombre blanco pueda saborear el viento perfumado por las flores de la pradera. Por ello, consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, yo pondré una condición: el hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos. Soy un salvaje y no comprendo otro modo de vida. He visto a miles de búfalos pudriéndose en las praderas, muertos a tiros por el hombre blanco desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo cómo una máquina humeante puede importar más que el búfalo, al que nosotros sólo matamos para sobrevivir. ¿Qué sería del hombre sin los animales?. Si todos fueran exterminados, el hombre también moriría de una gran soledad espiritual, porque lo que le suceda a los animales también le sucederá al hombre. Todo va enlazado. Deben enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros abuelos. Inculquen a sus hijos que la tierra está enriquecida con las vidas de nuestros semejantes, a fin de que sepan respetarla. Enseñen a sus hijos que nosotros hemos enseñado a los nuestros que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, se escupen a sí mismos. Esto sabemos: la tierra no pertenece al hombre; el hombre pertenece a la tierra. Esto sabemos: todo va enlazado, como la sangre que une a una familia. Todo va enlazado. Todo lo que le ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra. El hombre no tejió la trama de la vida; él es sólo un hilo. Lo que hace con la tierra se lo hace a sí mismo. Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de amigo a amigo, queda exento del destino común. Después de todo quizás seamos hermanos. Ya veremos. Sabemos una cosa que quizá el hombre blanco descubra un día: nuestro Dios es el mismo Dios. Ustedes pueden pensar ahora que Él les pertenece, lo mismo que desean que nuestras tierras les pertenezcan, pero no es así. Él es el Dios de los hombres, y su compasión se comparte por igual entre el piel roja y el hombre blanco. Esta tierra tiene un valor inestimable para Él, y si se daña se provocaría la ira del Creador. También los blancos se extinguirán, quizás antes que las demás tribus. Contaminan sus lechos, y una noche perecerán ahogados en sus propios residuos. Pero ustedes caminarán hacia su destrucción rodeados de gloria, inspirados por la fuerza de Dios que los trajo a esta tierra y que, por algún designio especial, les dio dominio sobre ella y sobre el piel roja. Ese destino es un misterio para nosotros, pues no entendemos por qué se exterminan búfalos, se doman caballos salvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de las exuberantes colinas con cables parlantes. ¿Dónde está el matorral?. Destruido. ¿Dónde está el águila?. Desapareció. Termina la vida y empieza la supervivencia. (Del discurso que el jefe indio Noah Sealth dirigió al hombre blanco en 1.855. Constituye el más bello mensaje sobre la naturaleza jamás escrito). Querido lector: Si quieres hacer algo por la naturaleza, hazte socio de OALDEFNA (Organización Altruista para la Defensa de la Naturaleza (Fauna y Flora). Información: oaldefna@yahoo.es
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