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GARZA REAL ( Ardea cinerea) – Ver en Galería de Imágenes.
No resulta difícil verla en los pobres arroyos que aún nos quedan, y que están cada vez más degradados por la acción del hombre, como es el caso de la Riera de Sant Cugat, en las afueras de Cerdanyola del Vallés, en donde nos visita habitualmente una de ellas, tanto en invierno como en primavera o verano.
La Garza Real es una de las pocas ardeidas que va en aumento. Es residente todo el año, pero hay muchos invernantes europeos. Pesca en los ríos, lagos, lagunas, charcas, arrozales, salinas, costas..., y frecuenta tierras de labor. Forma colonias en árboles, a veces entre carrizos. Se alimenta de peces, anfibios, roedores y también de pájaros.
La Garza Real es un ave de tamaño grande, pues mide unos 90 centímetros y su envergadura puede llegar a 170. Vuela pausadamente y de forma elegante, con el cuello replegado. Emite de vez en cuando un ronco graznido. Por su aspecto se parece un poco a la grulla; los ejemplares reproductores tienen el pico amarillo y plumas ornamentales.
Cuando llega el mes de abril suelen regresar a sus territorios de cría, que en España acostumbran a ser las cuencas de los ríos Duero, Tajo, Guadiana y Guadalquivir. Así, llegada la primavera, comienza el apareamiento con varios movimientos rituales. La hembra pone en un nido construido con ramas secas y situado en un árbol alto, 4 o 5 huevos verdeazulados, turnándose macho y hembra en su incubación durante 25 a 28 días. Los pollos permanecen en el nido unas 6 o 7 semanas.
La Garza Real está extendida por toda Europa hasta el Japón, y por Africa. En España hay aproximadamente unas 2.000 parejas reproductoras. La aparentemente buena salud de que goza la Garza Real, por su extraordinaria adaptación al medio, puede ser tan sólo una quimera en el futuro, teniendo en cuenta el ritmo de destrucción de su hábitat |